Falta
Soy tan inútil.
Te extraño tanto, a veces te extraño tanto. ¿Es que no recuerdas todos esos años? ¿Por qué te vas así? Esos momentos y esas sensaciones. Podíamos jugar por horas, reíamos, hablábamos o simplemente estábamos ahí juntas.
Todavía hay juguetes, objetos tuyos, fotografías, muchas fotografías y muchos recuerdos. Duermo en tu cama, en tu cuarto, el mio ya está ocupado. Veo lo que veías por las noches, claro que con los años ha ido cambiando. El color del cuarto ya no es igual, primero rosa, luego mayormente negro y ahora una combinación entre rosa, azul y verde. Tenía colocada una fotografía tuya sobre la cabecera, aquella de esa convención, fotografía del celular. Y ahora ya no recuerdo quién fue quien la imprimió y la colocó en el porta retratos, debiste ser tú, creo.
Hubo un tiempo donde iba a visitarte por las noches a tu cuarto, y te dije que siempre lo haría así, antes de dormir para hablar poco y despedirnos, era divertido, me calmaba y dormía mejor, aún tenía unos 10 años. Después, claro con el tiempo, dejé de hacerlo. Pero fue bueno mientras duró, lo poco que duró. No importaba, solo se convirtió en un buen recuerdo.
¿Nos parecíamos? nunca pensé que nos pareciéramos tanto, pero debo admitir que me gustaba que algunas personas dijeran que sí nos parecíamos, siempre has sido bonita, quería sentirme de la misma manera. Pero vamos ¿dos gotas de agua? seguro que lo decían para caerte bien porque somos familia, estábamos juntas, y quizás igual querían quedar bien conmigo. Y con los años pienso que somos incluso menos parecidas. Pero aún puedo ver algo de ti.
Esperaba que pudieras hablarme hace poco, durante mi cumpleaños, pero no pasó nada. Ni un saludo, ni siquiera unas pocas palabras como el año pasado. Y entonces, días después vi que publicaste en tu página de Facebook en ese preciso día. Pero mi mensaje incluso aparece como si no lo recibieras ¿qué pasa? No abres el mensaje, no tengo tu número, no sé sobre ti. Sólo puedo saber que sigues ahí, porque sigues publicando.
Orgullosa, impulsiva, imprudente, arrogante...y también protectora, creativa, decidida, amigable y linda con quienes quieres. Te extraño, pero me siento culpable, porque extraño más a la que eras antes que a la que eres ahora.
Te extraño tanto, a veces te extraño tanto. ¿Es que no recuerdas todos esos años? ¿Por qué te vas así? Esos momentos y esas sensaciones. Podíamos jugar por horas, reíamos, hablábamos o simplemente estábamos ahí juntas.
Todavía hay juguetes, objetos tuyos, fotografías, muchas fotografías y muchos recuerdos. Duermo en tu cama, en tu cuarto, el mio ya está ocupado. Veo lo que veías por las noches, claro que con los años ha ido cambiando. El color del cuarto ya no es igual, primero rosa, luego mayormente negro y ahora una combinación entre rosa, azul y verde. Tenía colocada una fotografía tuya sobre la cabecera, aquella de esa convención, fotografía del celular. Y ahora ya no recuerdo quién fue quien la imprimió y la colocó en el porta retratos, debiste ser tú, creo.
Hubo un tiempo donde iba a visitarte por las noches a tu cuarto, y te dije que siempre lo haría así, antes de dormir para hablar poco y despedirnos, era divertido, me calmaba y dormía mejor, aún tenía unos 10 años. Después, claro con el tiempo, dejé de hacerlo. Pero fue bueno mientras duró, lo poco que duró. No importaba, solo se convirtió en un buen recuerdo.
¿Nos parecíamos? nunca pensé que nos pareciéramos tanto, pero debo admitir que me gustaba que algunas personas dijeran que sí nos parecíamos, siempre has sido bonita, quería sentirme de la misma manera. Pero vamos ¿dos gotas de agua? seguro que lo decían para caerte bien porque somos familia, estábamos juntas, y quizás igual querían quedar bien conmigo. Y con los años pienso que somos incluso menos parecidas. Pero aún puedo ver algo de ti.
Esperaba que pudieras hablarme hace poco, durante mi cumpleaños, pero no pasó nada. Ni un saludo, ni siquiera unas pocas palabras como el año pasado. Y entonces, días después vi que publicaste en tu página de Facebook en ese preciso día. Pero mi mensaje incluso aparece como si no lo recibieras ¿qué pasa? No abres el mensaje, no tengo tu número, no sé sobre ti. Sólo puedo saber que sigues ahí, porque sigues publicando.
Orgullosa, impulsiva, imprudente, arrogante...y también protectora, creativa, decidida, amigable y linda con quienes quieres. Te extraño, pero me siento culpable, porque extraño más a la que eras antes que a la que eres ahora.
Comentarios
Publicar un comentario